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Por un carril bici provisional en la Castellana como inicio de una verdadera red ciclista para Madrid

Propuesta de carril bici y peatonalización de Cibeles.

En este periodo de COVID-19, hemos podido apreciar el barrio en el que vivíamos. Hemos podido comprobar lo importante que es la cercanía de los servicios esenciales. Repensar la ciudad es revitalizar los barrios y reducir sus carencias. Y repensar la movilidad es apostar primero por los modos de transporte más saludables y no contaminantes, el peatón y la bicicleta, que nos permiten desplazarnos fácilmente por nuestro barrio, formando parte armónica de un conjunto completo.

Apostar por la bici es devolver la escala humana a una ciudad que nunca debió perderla. Junto al ejercicio de caminar, conforma los dos primeros escalones de una movilidad activa y sostenible. La bici nos protege y evita la transmisión del virus mejor que otros medios, su práctica habitual fortalece el sistema inmunológico y nos permite abordar la mayoría de los desplazamientos que se hacen en una ciudad. Además, apostar por este medio, también actúa de descongestionante del transporte público para preservar en él la distancia física de seguridad.

Estado actual

Propuesta

Estos días, durante el periodo permitido, vemos las calles invadidas de miles de ciclistas disfrutando de la ciudad sin coches. Por primera vez se sienten seguros. comprueban que cuando disponen de espacio y seguridad, la ciudad es muy accesible en bicicleta, los tiempos de trayecto se reducen comparados con el coche privado, el autobús e incluso el metro. En todas las grandes ciudades donde la bicicleta es relevante esto es posible gracias a que poseen una red ciclista. La mayor o menor presencia de bicis depende de la calidad y densidad de su red.

La red ofrece al usuario de la bici un espacio protegido de los coches y un itinerario directo, cómodo y seguro. Madrid tiene diseñada su red desde el 2008, año en que se aprobó por unanimidad el Plan Director de Movilidad Ciclista, pero está pendiente de ejecutar. Ciudades con mayor cultura ciclista que la nuestra lo tienen claro y lo han demostrado especialmente en esta crisis. Dentro de las medidas que están llevando a cabo muchas de ellas para el proceso de desconfinamiento, está la creación de vías ciclistas tácticas. Carriles bici protegidos, en principio provisionales, de rápida implantación y por ejes principales. Madrid no lo ha hecho todavía, pero estamos a tiempo. Ya tenemos el servicio de alquiler de bicicletas Bicimad y eso es un avance.

A pesar de los años de retraso que acumula la creación de una red ciclista en nuestra ciudad, ahora se abre de nuevo la oportunidad para ponerse al día. En esta nueva etapa, donde es tan importante no reproducir errores pasados (pensemos en que los pocos carriles existentes no son continuos), podemos crear en muy poco tiempo una incipiente red ciclista que eleve significativamente el número de bicicletas en circulación y contenga el previsible aumento de coches y sus nefastas consecuencias.

A este respecto, la asociación Pedalibre ha planteado una serie de vías ciclistas para ser implantadas antes de que vuelva "el coche". Entre ellas, destaca en primer lugar el gran eje norte-sur de la Castellana, infraestructura capital en una futura red ciclista que conectará Atocha con la Plaza de Castilla. Su diseño debe cumplir una serie de criterios base, todos ellos asumidos por el actual Ayuntamiento por aprobación unánime en el Pleno del pasado mes de noviembre, de una proposición que pedía su construcción. Criterios que permitan una circulación en bici segura, apartada de las velocidades y humos de los coches, cómoda, relajada y continuada en todo el eje. Es decir, adaptada a toda la población incluidos mayores y niños.

 

Propuesta de carril bici Catellana eduardo dato san juan de la cruz

PPropuesta de carril bici para el paseo de la Catellana entre Eduardo Dato y San Juan de la Cruz.

 

El carril bici en el eje de la Castellana ya ha sido objeto de trabajos preliminares en instancias municipales. La última vez fue hace escasamente 4 años con la elaboración del llamado "Esquema funcional de Ordenación de la Movilidad y el Espacio Público del Paseo de la Castellana" y fue puesta en el tablero político gracias a la gran movilización de una plataforma ciudadana creada al efecto: Plataforma Carril Bici Castellana.

La ejecución de esta infraestructura no tiene que ser especialmente compleja en esta primera etapa. A los criterios antes mencionados hemos de sumar la necesidad de asegurar el necesario distanciamiento de los ciclistas aumentando sustancialmente las secciones planteadas en el documento antes referido. Mediante señales provisionales y pintura se podría fácil y económicamente establecer en este eje tan primordial en nuestra ciudad, un carril bici generoso segregado y seguro, y a la vez mejorar el espacio de los peatones para que su circulación también sea segura y continua.

Para ello es necesario dotar de mayor espacio de espera a los usuarios del transporte público, ya que algunas de las paradas con sus respectivas marquesinas están en pequeñas islas donde ahora no cabría la gente esperando con la distancia requerida. Acordémonos – a modo de ejemplo-- de la parada de autobús que está en la acera junto a la Casa de América en Cibeles, pues vemos que es imposible esperar al autobús y mantener las distancias de seguridad.

La redistribución del espacio que aquí proponemos consiste en desplazar el espacio de los autobuses a la calzada central en el carril adjunto con el bulevar, de manera que los usuarios esperen dentro del bulevar con amplio espacio para que no se dé ningún tipo de aglomeraciones. El carril bici segregado se establecería donde ahora está el carril bus, cambiando únicamente la señalización e instalando elementos puntuales como separador de la circulación general.

En las vías laterales, tanto en Recoletos como en el Paseo de la Castellana, que en la actualidad tienen uno o incluso dos carriles de vehículos motorizados más, además de una fila de aparcamientos en la mayor parte de ellos excepto en el lateral desde Colón a Cibeles, quedaría redistribuida de la siguiente manera: un único carril para vehículos motorizados (quizás solo para uso de los residentes), donde haya otro carril se usaría de zona de carga y descarga, y el resto, aceras —en la zona junto a los edificios— que se ampliarían sobre el espacio del aparcamiento de coches. Donde solo haya un carril, se quitaría la banda de aparcamientos para ampliar las aceras y puntualmente se dejarían algunas franjas de carga y descarga.

Como hemos mencionado anteriormente, toda esta mejora no debería ser muy costosa y se podría hacer con señales y pintura y sobre todo: podría ser una actuación rápida. En el Paseo del Prado, donde solo existen calzadas centrales, en el sentido desde Cibeles a Atocha, las líneas de autobuses se desplazarían a la gran calzada del sentido Norte, con un carril a contramano. Con ello sería posible la ampliación táctica de la acera oeste desde Banco España a Atocha, tanto para peatones como para la instalación del carril bici con señalización y separadores puntuales, quedando dos carriles para la circulación general.

La calzada del sentido norte quedaría redistribuida con carril bici con separadores, carril bus para solo bus, y dos carriles para la circulación general, incluido motos y taxis, que podrían disponer de paradas habilitadas en Atocha y en la llegada a Neptuno en Felipe IV.

Carril bici castellana colón

PPropuesta de carril bici para el paseo de la Castellana entre Colón y Eduardo Dato.

Además, aprovecharíamos esta intervención provisional para mejorar el trayecto del peatón, restaurando el trazado continuo del bulevar, que ahora está lleno de interrupciones en las rotondas e intersecciones que obligan al peatón a circunvalarlas de maneras poco eficiente. Este trazado roto hace que sea incómodo caminar por el bulevar central, y que poca gente lo haga, cuando podría y debería ser uno de los paseos mas atractivos y efectivos de nuestra ciudad.

Todos los grupos políticos están a favor de establecer un carril bici en el eje más importante de esta ciudad. En esta coyuntura histórica en la que nos encontramos es fundamental dar pasos significativos y mandar un mensaje claro a la ciudadanía. Decirles que la salud es lo más importante, y por eso el gobierno municipal debe apoyar métodos que favorezcan el distanciamiento peatonal en las aceras ampliándolas, dotar de espacio suficiente a las paradas de autobuses para favorecer el uso del transporte público que es tan importante en este momento y finalmente dar el impulso necesario al uso de la bicicleta apoyando -- mediante la creación de esta gran vía para bicicletas--, el que se ha convertido en el transporte privado más seguro y saludable.

 

Propuesta de carril bici para el paseo del Prado a la altura de la Glorieta de Carlos V.

 

Propuesta de carril bici para el paseo del Prado a la altura del Museo del Prado.

También firman este artículo Sol Otero (emprendedora del mundo ciclista), Miguel Andrés (responsable de ciclismo urbano de Pedalibre), Carlos Corral (ingeniero y urbanista), Esther Rodriguez (coordinadora de comunicación de ConBici) y Juan Merallo (ciclista).

Café de la Reina

Connected to the foyer of an elegant luxury hotel, the Café de la Reina or “BUR-BU-JA-JA” adds a colorful and casual note to the complex. A cafeteria during the day, the space transforms into a sophisticated cocktail bar at night, the patrons immersed in iridescent aquatic colors.

A long curved green bar runs through the space, while “seaweed” camouflages the curtain wall and the mundane view of the city beyond, dissolving it into small fragments of an organic, aquatic world. Smoothly curved walls with reflecting belts, circular benches and round tables create a sensual atmosphere where space and movement interact.  

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Client

Aragonia

Location

Zaragoza, Spain

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Architects team

Andrea Caputo, María Pierres, Sandra Formigo, Andrés Barrón, Spencer Leaf and Silvia Fernández

3d model

Andrés Barrón

Parish Church in Pueblo Serena

The church “El Señor de la Misericordia” is located in the center of a new town-like urban development in Monterrey, Mexico, surrounded by an impressive mountain landscape.  The most important factor in the siting and orientation of the church is its relationship to the largest open space of the development, a verdant plaza.  Its main entry opens right onto the plaza, and with an unobstructed width of 11.5 meters (38 feet), this opening allows for the visual connection between the church’s interior space and the plaza. This entry is at once delineated and protected by a large trapezoidal canopy cantilevered off the main façade.  

Above the entry canopy, the façade is a large flat wall without fenestration or ornament, an emphatic and nearly square plane, declarative of the otherness of the space behind and within: the sacred space of the church interior. Its blatant frontality toward the square is entirely intentional.

It is thought that the plaza can function as an annex to the church, with religious celebrations and rites spilling out of doors when attending crowds exceed the church’s capacity of 350 worshippers. On the other hand, when the bustle of the square comes into conflict with the solemnity of the church’s activities, large sliding screens attenuate the connection to the square and restore the peaceful atmosphere to the temple interior.

The project aims to go beyond the accommodation of religious rituals and liturgical events as currently practiced in Monterrey, to where the spaces of the temple represent the development of an architectural language with a very long history, where the architecture speaks of both continuity and renewal, finding references to a great heritage of ecclesiastical architecture while simultaneously remaining unquestioningly contemporary.  The temple is seen not just as a place of meditation but as a social and educational center as well.

While the character of the church is undoubtedly contemporary, its volumetric concept was derived from traditional church plans; the design presents recognizable architectural features taken from early Christian temple prototypes such as the bell tower, the stained-glass windows, the frontal altar, the baptistery, the choir, the three chapels and the lateral courtyard. The architectural proposal is therefore thought to be both recognizable and new.  

Being free-standing and in the center of the new town development, the configuration of the exterior volume presents a design that, while modern, communicates solidity and aplomb. The rotund forms are thought to be reminiscent of the first missions built by Friar Junipero throughout the American Southwest, constructed of wood and adobe.  

The 43 meter- (141 foot-) -tall bell tower can be seen from a great distance, and serves as a landmark and reference for drivers on the highway to Santiago, on which Pueblo Serena is located.

The plan is that of a basilica, with a rectangular central nave some 15 meters wide, 18 meters long and 15 meters high (W:49 feet, L:59 feet, H:49 feet), its long axis running north-south and oriented towards the altar.  There are multiple sources of natural light in the interior.  Behind the baptistery a long glass wall runs the length of the nave giving views of an enclosed patio.  The glass is protected from direct sun by a lightweight horizontal sunscreen projecting into the patio space, and the visual connection to the surrounding urban areas blocked by a massive stone screen at the patio perimeter. Within the patio, a water fountain spills a cascade of streams into a lower patio at the basement level.

Above the baptistery is a version of a rose window, a nine-square grid opening to the west with colored glass.  To the southeast, three small chapels each enjoy daylight from high skylights, each one oriented towards a different cardinal direction so that the color and level of light in each chapel changes throughout the day.  Finally, above the altar is a fourth high skylight, whose light washes down behind an inclined panel cut into four sections to reveal a large Latin cross, the cross glowing with the light from above.

As with all churches, the acoustics of the central nave were of paramount importance.  The renowned acoustic engineers of Arau Asociados made a thorough study of the conditions inside the church and helped us develop a detailed approach to the configuration of its interior surfaces, including the application of diffusing wood battens on selected walls, notable behind the altar, at the back of the three chapels and the choir, and over the entry door.

Sustainable solutions were sought at every opportunity.  After ensuring the project’s incorporation of thermal insulation of far and away greater performance characteristics than is typically used in local construction, we devised a system of natural ventilation that takes advantage of the bell tower’s great height to create a strong chimney effect drawing air through large-scale grills incorporated in the entry façade.  Daylighting was also carefully studied to be sufficient without the need for electrical lighting in all spaces for use and work, while at the same time we took great pains to avoid insolation during the hotter months, to keep the thermal gains as low as possible.  Finally, much of the building program is located underground, where temperatures are constantly comfortable, with daylight being provided by generous sunken patios.

The interior design is fully integrated with the architecture, and the furnishings are by Moneo Brock, from the wood benches to the altar, the choir and the multiple screens, the sliding doors at the entry, the doors to the main sanctuary and the screen that separates the baptistery from the central nave.  We also designed elements of a more artistic nature, such as the stained glass windows of the “rose window” (a reinterpretation of the gothic feature, here oriented to the west for maximum effect during the evening Mass), the stained glass at the entry to the ossuaries, and the two sanctuaries, sunbursts made of gold or silver triangles canted to catch light from all angles.

Various artworks were commissioned for the church under Moneo Brock’s curatorial guidance: a large sculpture of Christ on the cross carved in wood by the Galician artist Francisco Leiro, a mural in encaustic of John Paul II in the third chapel painted by Pedro Cuní of New York, and a tall painting of the Christ the Merciful by Carmen Pinart of Madrid, now hanging in the second chapel.  These pieces by contemporary artists, respectful of the traditional content called for by church’s benefactors and clergy, complete the space.  

Thanks to the opening up of two large sunken patios, the various spaces on the basement level are flooded with natural light.  Around the north patio are the parish’s administrative offices.  The patio to the west with the cascading waterfall has to one side classrooms and multifunctional spaces for the community and to the other the ossuaries and a small chapel for funeral rites, spaces that are made more private in their location behind the waterfall.  One of the challenges facing us in the design of the basement was the need to connect to the commercial atrium at the lower level; to create a space of transition between atrium and church, we designed a vestibule lit by an open-air, prismatic skylight and, immediately below it, a reflecting pool.

The landscape design of Harari LA successfully integrates the architectural concept with that of the larger urban project, using Holm oaks and a spectacular control and selection of the planted material to mediate between the different built structures that compose the larger development.  

 

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Client

Plaza Serena (Real Estate in Huajuco Canon)

Location

Carretera Federal 500, Monterrey México

Building size

17,222 sqft

Budget

$ 2.077.717

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Architects team

Irene Alberdi, Andrés Barrón, Fabrice Leray, Jaime Salvador, Sara Pericacho, Irene Hernádez, Juan Galloso

3d model

Fabrice leray, Andrés Barrón

Structural engineer

RGT Engineering (Gerardo Hernández)

Acoustical consultant

Arau Acustic (Higiniarau)

Contractor

Plaza Serena

Photographer

Jorge Taboada

The University of El Rosario Laboratory Building

The Quinta Mutis campus in Bogotá is one of the three campuses of the University of El Rosario in Bogotá. The projected building is located on the southwest corner of the campus adding almost 25,000 m² of classrooms, laboratories and common spaces. The building will replace some temporary structures built years ago, currently used as classrooms, adding significant new area and at a much higher level of amenity.

Moneo Brock has carefully designed the project to emphasize and update the values of the University, with the goal of opening the campus and providing it with a large agora having been priority throughout the project’s development.

The taller volume of laboratories has been given the shape of a mineral outcropping that responds to the city-scape of Bogotá and its environment, while the lower volume adapts to the surrounding buildings, some of them of historical value for the city. Both shapes share common spaces and emphasize communication, facilitating the practical use of the building.

A large terrace on top of the lowest volume opens the cafeteria to panoramic views of Bogotá. This plaza-garden is not only open to the interior common spaces of the campus, but to the surrounding city and its inhabitants.

Sustainable design and flexibility were both high priorities in the design of the new building. This project is being developed by a multidisciplinary team based in Madrid and in Bogotá.

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Location

Bogotá, Colombia

Gross area

270,000 sqft

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock, Fernando de la Carrera, Alejandro Cavanzo

Architects team

Francisco Blázquez, Irene Alberdi

Model

Moneo Brock

3d model

Moneo Brock

Park on the River Tajo

This sustainable proposal seeks to preserve and revitalize the ecosystem of the River Tajo, recuperating this natural area for the enjoyment of all citizens of Talavera pointing out the possibility this Tajo Natural Park, beginning in Talavera, can grow, adding territories and cities in such a way that, in a few years, we could follow the river from the Guadarrama mountain to its mouth in Lisbon.


The project is understood as a series of interventions, all consisting with this promising idea. The River’s protagonism in the Talavera de la Reina cityscape will be reasserted. It will be made accessible for the enjoyment of all citizens through a series of interventions and activities that bring the natural landscape of the river closer to the city. Finally, this park could become a tourist attraction for Talavera at a national level, as a supra-municipal infrastructure, with economic and social opportunities for the whole city.


The proposed solutions and objectives include sustainable measures to improve water quality, recover the habitats and species of this section of the Tajo River, improve the landscape and enable an increase in the use of the river and its banks in forms commensurate with the conservation of its biodiversity and its landscape. Opening the project to citizen participation should furthermore serve to achieve greater knowledge of the river’s history and evolution.


It is intended that the river be for "all" in the broadest sense; allowing the growth of the vegetation and the complex of habitats specific to the place, sheltering numerous autochthonous species of flora and fauna, improving and recovering the enormously attractive scenic landscapes of the river and its fertile plain, and allowing access by the citizens of and visitors to Talavera to the shores and islands for their use and enjoyment. In short, it is about achieving a Natural and Human River Landscape Park.

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Client

Confederación hidrográfica del Tajo y Ayuntamiento de Talavera de la Reina

Location

Talavera de la Reina

Architects

MONEO BROCK, BLASCO ESPARZA, EIN

Architects team

Irene Alberdi, Mathilde Noirot