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“Ahora que hemos conocido Madrid sin contaminación”: el manifiesto de tres arquitectas para una ciudad ‘postcovid’

“Ahora que hemos conocido Madrid sin contaminación”: el manifiesto de tres arquitectas para una ciudad ‘postcovid’

Volver a los bulevares que nos han robado los coches y dar protagonismo al peatón y las bicicletas no es una utopía: otras ciudades ya lo están haciendo estos días. No nos quedemos atrás

BELÉN MONEO / ESTER HIGUERAS / ELISA POZO (*)

Artículo originalmente publicado en el diario El Pais, el día 23 de abril de 2020.

https://elpais.com/elpais/2020/04/21/icon_design/1587498287_556833.html

Nadie podía imaginar nuestra ciudad sin automóviles, sin atascos, sin ruido, sin polución; sin embargo, debido al confinamiento de la población y la paralización de la actividad, esta imagen es hoy una realidad. Una realidad que, afortunadamente, tiene algo positivo y es que nos ofrece la oportunidad de imaginar una ciudad mejor. Ahora es posible imaginar una ciudad en la que cabemos todos, y donde prevalece la convivencia, desaparecen la crispación y el estrés y el ciudadano disfruta del espacio público respirando un aire saludable, sin bocinas ni atascos.

La ciudad sin coches, con las calles vacías, nos enseña la cantidad de espacio que tenemos para repartir equitativamente entre las distintas alternativas de movilidad con un objetivo: la promoción de la salud. Esta ciudad sin coches hace visible la oportunidad de redistribuir y rediseñar el espacio de las calles madrileñas: un nuevo modelo para nuestra ciudad, en la era post-Covid, que dé la prioridad absoluta al peatón, ya que todos somos peatones. ¿No sería fantástico el poder pasear por nuestra ciudad sin tener que estar relegado a una acera ridícula, como ocurre en la actualidad? Observando las calles estos días, no se nos escapa a ninguno que podemos tener aceras y espacios para pasear mucho más amplios, en prácticamente todas las calles.

Esa ciudad postcovid con la que nos gustaría encontrarnos al salir se conseguiría con una serie de intervenciones que otras ciudades del mundo han probado posibles.

Un plan serio de movilidad para bicicletas

La cuarentena por el coronavirus ha constatado lo que ya sabíamos, que el coche es el responsable de la contaminación en la ciudad, de la mala calidad del aire y de las pésimas consecuencias que la polución acarrea para la salud. También sabemos que la bicicleta es el vehículo privado que ofrece más ventajas y, de hecho, esta es la mejor alternativa para la movilidad durante esta situación, pese a los problemas que algunos ciclistas se han encontrado, y para el futuro inmediato.

Su uso es saludable, es silencioso, es compacto en la calzada, no ocupa espacio de aparcamiento y tampoco se pierde tiempo buscando dónde aparcarla. El problema de Madrid no eran las pendientes de la ciudad, sino el peligro de un tráfico denso y la falta de espacio para circular. Es el momento de implementar en nuestra ciudad una red ciclista segura y segregada para que la bicicleta pueda servir de vehículo para todos, incluidos niños y mayores: el Plan director de movilidad ciclista de Madrid.

Volver a los bulevares de principios del siglo XX

Según este plan, la nueva calle se distribuiría de la siguiente manera: ampliación del espacio actual de las aceras –con árboles que ofrezcan sombra en verano–, carriles-bici segregados y seguros, espacio para el transporte público también segregado y, siempre que fuese posible, por el tamaño de la calzada, una zona verde o bulevar. La adaptación a este modelo puede ser progresiva, empezando en algunas calles, y luego extendiéndose al resto de la ciudad. Tenemos que conseguir reducir el espacio del automóvil (carriles y aparcamientos) y volver a la distribución de principios el siglo XX, antes de que el coche invadiera nuestros bulevares, recortara nuestras aceras y eliminara nuestros árboles centenarios para hacerse con todo el espacio en la calzada.

Intersección de la calle Príncipe de Vergara con Goya en el año 1929, con un bulevar central que permitía el paseo continuado por toda la avenida.

Bulevar de Príncipe de Vergara en 1954. | FOUND SLIDES

Príncipe de Vergara en los años setenta. | ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Muchos profesionales venimos reivindicando desde hace años este nuevo modelo de calles que apuesta por la promoción de la salud y la calidad de vida en la ciudad. Entre ellos, arquitectos, urbanistas y profesores de la Escuela Técnica de Arquitectura Superior de Madrid y la Universidad Politécnica de Madrid (véanse algunos proyectos como ODS2030Proyecto UNI-Health 2019DuyOTiniciativas en la semana de la movilidad, etc.).

El cruce de Príncipe de Vergara con calle Goya en abril de 2019. | GOOGLE MAPS

Proyecto para la recuperación del bulevar de Príncipe de Vergara de Lamíquiz Daudén F. y Carpio Pinedo J., publicada dentro de 'La propuesta de la red bulevares de Madrid. Cómo definir y configurar una red interdistrital de itinerarios peatonales' (2017) en Planur-e.

La redistribución del espacio de la calzada que proponemos ya está siendo implementada en muchas ciudades del mundo, pero más aún se han unido a esta estrategia durante la covid-19. No queremos que Madrid vuelva a estar a la cola del desarrollo sostenible, apostando por la promoción del vehículo privado como medio de transporte. Como apuntaba un artículo de El Paísen Viena se han cerrado ya más de 20 calles a los coches; en Berlín se han convertido las calzadas en recorridos preferentes para el ciclismo urbano; en Estados Unidos decenas de ciudades han cerrado avenidas a los coches y han transformado calzadas en carriles-bici, y Milán transformará más de 35 km en espacio para peatones y ciclistas.

En Londres ya existía un manual para ayudar a los diseñadores a pensar en calles más saludables Healthy streets check for designes, Mayor of London March 2019, donde se establecen 10 indicadores con medidas para incentivar el paseo por las calles, facilitar los cruces de peatones, establecer lugares sombreados para descansar y fomentar las zonas sin ruido ambiental.

Espacio para pasear

Está comprobado que pasear es una actividad fundamental que mejora la salud: reduce entre un 35% y un 50% las posibilidades de desarrollar diabetes de tipo 2, entre un 20% y un 30% la depresión y, en porcentajes similares, Alzheimer, enfermedades del corazón, roturas de cadera y varios tipos de cáncer. Parece oportuno hoy reflexionar sobre esta nueva ciudad. Queremos conservar lo que se ha puesto en evidencia durante la cuarentena: una ciudad sin polución, sin ruido, donde los pájaros no van al psiquiatra, que diría Joaquín Sabina. Sin tráfico.

Propuesta para transformar el centro de la glorieta del Marqués de Salamanca en una zona ajardinada en la que desembocaría el bulevar de Príncipe de Vergara. 

En otros países, la cuarentena no impide salir de casa para ir al parque o a dar un paseo. Quizá porque tienen en cuenta que están comprobados científicamente los beneficios que los espacios verdes tienen en la salud mental. La naturaleza reduce el estrés y la ansiedad, aporta sensación de bienestar y, además, absorbe el CO2 de la atmósfera, lo que mejora la calidad ambiental. Es el momento de reivindicar el espacio verde de la ciudad.

Propuesta para la reconversión del Paseo de Delicias, de Lamíquiz Daudén F. y Carpio Pinedo J. (2017).

El nuevo Madrid

Recientemente, el Plan General de Ordenación Urbana ha incorporado en su actualización la recuperación de la red de bulevares históricos de Madrid. Este proyecto permitirá el desarrollo de 17 kilómetros de calles más verdes para hacer la ciudad más peatonal y fomentar los desplazamientos activos, a pie, con las consecuencias positivas que eso tiene para la salud.

Como vemos, la ciudad de Madrid ya cuenta con un repositorio de ideas, proyectos y guías de diseño incorporando el concepto de infraestructura verde en el diseño de la ciudad. El reciente Plan de infraestructura verde y biodiversidad de la ciudad de Madrid incluye los conceptos de infraestructura verde, azul y marrón, que distingue la Unión Europea en la planificación territorial, y recoge más de 180 acciones concretas para ser desarrolladas y puestas en marcha de aquí a 2030.

Plano de la Red ARCE, que planea conectar los grandes espacios verdes urbanos a través de una red continua y coherente de calles, avenidas y bulevares, representada con líneas verdes oscuras.

En este plan destaca el proyecto de Red ARCE para la conexión de los grandes espacios verdes urbanos a través de una red continua y coherente de calles, avenidas y bulevares que se transformarían en corredores verdes, o parques lineales, que ofrecerían múltiples paseos en la naturaleza dentro de la ciudad.

Finalmente, cabe destacar que el ayuntamiento aprobó el pasado otoño la realización de un carril-bici seguro en todo el eje de la Castellana desde Atocha hasta Plaza de Castilla. Pidámosle también que el bulevar peatonal de la Castellana se convierta en el verdadero parque lineal que fue en su día y ya no es debido a su trazado discontinuo.

No nos quedemos atrás, utilicemos este momento histórico para que todos estos planes para nuestra ciudad no tarden años en ponerse en marcha. Los ciudadanos reclamamos a nuestras administraciones, a nuestros políticos, que se comprometan a darnos ya una ciudad más saludable, más limpia, más segura y, por lo tanto, más bella, que proteja la calidad del aire y mejore el espacio público y la vida de todos los madrileños.

(*) Belén Moneo Feduchi es arquitecta cofundadora de Moneo Brock Studio y profesora del Departamento de Composición en la Etsam, de la Universidad Politécnica de Madrid.

Ester Higueras García es doctora arquitecta y profesora titular Urbanística y Ordenación del territorio de la Universidad Politécnica de Madrid.

Elisa Pozo Menéndez es arquitecta, urbanista e investigadora en la Etsam, de Universidad Politécnica de Madrid.

Café de la Reina

Connected to the foyer of an elegant luxury hotel, the Café de la Reina or “BUR-BU-JA-JA” adds a colorful and casual note to the complex. A cafeteria during the day, the space transforms into a sophisticated cocktail bar at night, the patrons immersed in iridescent aquatic colors.

A long curved green bar runs through the space, while “seaweed” camouflages the curtain wall and the mundane view of the city beyond, dissolving it into small fragments of an organic, aquatic world. Smoothly curved walls with reflecting belts, circular benches and round tables create a sensual atmosphere where space and movement interact.  

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Client

Aragonia

Location

Zaragoza, Spain

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Architects team

Andrea Caputo, María Pierres, Sandra Formigo, Andrés Barrón, Spencer Leaf and Silvia Fernández

3d model

Andrés Barrón

Parish Church in Pueblo Serena

The church “El Señor de la Misericordia” is located in the center of a new town-like urban development in Monterrey, Mexico, surrounded by an impressive mountain landscape.  The most important factor in the siting and orientation of the church is its relationship to the largest open space of the development, a verdant plaza.  Its main entry opens right onto the plaza, and with an unobstructed width of 11.5 meters (38 feet), this opening allows for the visual connection between the church’s interior space and the plaza. This entry is at once delineated and protected by a large trapezoidal canopy cantilevered off the main façade.  

Above the entry canopy, the façade is a large flat wall without fenestration or ornament, an emphatic and nearly square plane, declarative of the otherness of the space behind and within: the sacred space of the church interior. Its blatant frontality toward the square is entirely intentional.

It is thought that the plaza can function as an annex to the church, with religious celebrations and rites spilling out of doors when attending crowds exceed the church’s capacity of 350 worshippers. On the other hand, when the bustle of the square comes into conflict with the solemnity of the church’s activities, large sliding screens attenuate the connection to the square and restore the peaceful atmosphere to the temple interior.

The project aims to go beyond the accommodation of religious rituals and liturgical events as currently practiced in Monterrey, to where the spaces of the temple represent the development of an architectural language with a very long history, where the architecture speaks of both continuity and renewal, finding references to a great heritage of ecclesiastical architecture while simultaneously remaining unquestioningly contemporary.  The temple is seen not just as a place of meditation but as a social and educational center as well.

While the character of the church is undoubtedly contemporary, its volumetric concept was derived from traditional church plans; the design presents recognizable architectural features taken from early Christian temple prototypes such as the bell tower, the stained-glass windows, the frontal altar, the baptistery, the choir, the three chapels and the lateral courtyard. The architectural proposal is therefore thought to be both recognizable and new.  

Being free-standing and in the center of the new town development, the configuration of the exterior volume presents a design that, while modern, communicates solidity and aplomb. The rotund forms are thought to be reminiscent of the first missions built by Friar Junipero throughout the American Southwest, constructed of wood and adobe.  

The 43 meter- (141 foot-) -tall bell tower can be seen from a great distance, and serves as a landmark and reference for drivers on the highway to Santiago, on which Pueblo Serena is located.

The plan is that of a basilica, with a rectangular central nave some 15 meters wide, 18 meters long and 15 meters high (W:49 feet, L:59 feet, H:49 feet), its long axis running north-south and oriented towards the altar.  There are multiple sources of natural light in the interior.  Behind the baptistery a long glass wall runs the length of the nave giving views of an enclosed patio.  The glass is protected from direct sun by a lightweight horizontal sunscreen projecting into the patio space, and the visual connection to the surrounding urban areas blocked by a massive stone screen at the patio perimeter. Within the patio, a water fountain spills a cascade of streams into a lower patio at the basement level.

Above the baptistery is a version of a rose window, a nine-square grid opening to the west with colored glass.  To the southeast, three small chapels each enjoy daylight from high skylights, each one oriented towards a different cardinal direction so that the color and level of light in each chapel changes throughout the day.  Finally, above the altar is a fourth high skylight, whose light washes down behind an inclined panel cut into four sections to reveal a large Latin cross, the cross glowing with the light from above.

As with all churches, the acoustics of the central nave were of paramount importance.  The renowned acoustic engineers of Arau Asociados made a thorough study of the conditions inside the church and helped us develop a detailed approach to the configuration of its interior surfaces, including the application of diffusing wood battens on selected walls, notable behind the altar, at the back of the three chapels and the choir, and over the entry door.

Sustainable solutions were sought at every opportunity.  After ensuring the project’s incorporation of thermal insulation of far and away greater performance characteristics than is typically used in local construction, we devised a system of natural ventilation that takes advantage of the bell tower’s great height to create a strong chimney effect drawing air through large-scale grills incorporated in the entry façade.  Daylighting was also carefully studied to be sufficient without the need for electrical lighting in all spaces for use and work, while at the same time we took great pains to avoid insolation during the hotter months, to keep the thermal gains as low as possible.  Finally, much of the building program is located underground, where temperatures are constantly comfortable, with daylight being provided by generous sunken patios.

The interior design is fully integrated with the architecture, and the furnishings are by Moneo Brock, from the wood benches to the altar, the choir and the multiple screens, the sliding doors at the entry, the doors to the main sanctuary and the screen that separates the baptistery from the central nave.  We also designed elements of a more artistic nature, such as the stained glass windows of the “rose window” (a reinterpretation of the gothic feature, here oriented to the west for maximum effect during the evening Mass), the stained glass at the entry to the ossuaries, and the two sanctuaries, sunbursts made of gold or silver triangles canted to catch light from all angles.

Various artworks were commissioned for the church under Moneo Brock’s curatorial guidance: a large sculpture of Christ on the cross carved in wood by the Galician artist Francisco Leiro, a mural in encaustic of John Paul II in the third chapel painted by Pedro Cuní of New York, and a tall painting of the Christ the Merciful by Carmen Pinart of Madrid, now hanging in the second chapel.  These pieces by contemporary artists, respectful of the traditional content called for by church’s benefactors and clergy, complete the space.  

Thanks to the opening up of two large sunken patios, the various spaces on the basement level are flooded with natural light.  Around the north patio are the parish’s administrative offices.  The patio to the west with the cascading waterfall has to one side classrooms and multifunctional spaces for the community and to the other the ossuaries and a small chapel for funeral rites, spaces that are made more private in their location behind the waterfall.  One of the challenges facing us in the design of the basement was the need to connect to the commercial atrium at the lower level; to create a space of transition between atrium and church, we designed a vestibule lit by an open-air, prismatic skylight and, immediately below it, a reflecting pool.

The landscape design of Harari LA successfully integrates the architectural concept with that of the larger urban project, using Holm oaks and a spectacular control and selection of the planted material to mediate between the different built structures that compose the larger development.  

 

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Client

Plaza Serena (Real Estate in Huajuco Canon)

Location

Carretera Federal 500, Monterrey México

Building size

17,222 sqft

Budget

$ 2.077.717

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Architects team

Irene Alberdi, Andrés Barrón, Fabrice Leray, Jaime Salvador, Sara Pericacho, Irene Hernádez, Juan Galloso

3d model

Fabrice leray, Andrés Barrón

Structural engineer

RGT Engineering (Gerardo Hernández)

Acoustical consultant

Arau Acustic (Higiniarau)

Contractor

Plaza Serena

Photographer

Jorge Taboada

The University of El Rosario Laboratory Building

The Quinta Mutis campus in Bogotá is one of the three campuses of the University of El Rosario in Bogotá. The projected building is located on the southwest corner of the campus adding almost 25,000 m² of classrooms, laboratories and common spaces. The building will replace some temporary structures built years ago, currently used as classrooms, adding significant new area and at a much higher level of amenity.

Moneo Brock has carefully designed the project to emphasize and update the values of the University, with the goal of opening the campus and providing it with a large agora having been priority throughout the project’s development.

The taller volume of laboratories has been given the shape of a mineral outcropping that responds to the city-scape of Bogotá and its environment, while the lower volume adapts to the surrounding buildings, some of them of historical value for the city. Both shapes share common spaces and emphasize communication, facilitating the practical use of the building.

A large terrace on top of the lowest volume opens the cafeteria to panoramic views of Bogotá. This plaza-garden is not only open to the interior common spaces of the campus, but to the surrounding city and its inhabitants.

Sustainable design and flexibility were both high priorities in the design of the new building. This project is being developed by a multidisciplinary team based in Madrid and in Bogotá.

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Location

Bogotá, Colombia

Gross area

270,000 sqft

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock, Fernando de la Carrera, Alejandro Cavanzo

Architects team

Francisco Blázquez, Irene Alberdi

Model

Moneo Brock

3d model

Moneo Brock

Park on the River Tajo

This sustainable proposal seeks to preserve and revitalize the ecosystem of the River Tajo, recuperating this natural area for the enjoyment of all citizens of Talavera pointing out the possibility this Tajo Natural Park, beginning in Talavera, can grow, adding territories and cities in such a way that, in a few years, we could follow the river from the Guadarrama mountain to its mouth in Lisbon.


The project is understood as a series of interventions, all consisting with this promising idea. The River’s protagonism in the Talavera de la Reina cityscape will be reasserted. It will be made accessible for the enjoyment of all citizens through a series of interventions and activities that bring the natural landscape of the river closer to the city. Finally, this park could become a tourist attraction for Talavera at a national level, as a supra-municipal infrastructure, with economic and social opportunities for the whole city.


The proposed solutions and objectives include sustainable measures to improve water quality, recover the habitats and species of this section of the Tajo River, improve the landscape and enable an increase in the use of the river and its banks in forms commensurate with the conservation of its biodiversity and its landscape. Opening the project to citizen participation should furthermore serve to achieve greater knowledge of the river’s history and evolution.


It is intended that the river be for "all" in the broadest sense; allowing the growth of the vegetation and the complex of habitats specific to the place, sheltering numerous autochthonous species of flora and fauna, improving and recovering the enormously attractive scenic landscapes of the river and its fertile plain, and allowing access by the citizens of and visitors to Talavera to the shores and islands for their use and enjoyment. In short, it is about achieving a Natural and Human River Landscape Park.

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Client

Confederación hidrográfica del Tajo y Ayuntamiento de Talavera de la Reina

Location

Talavera de la Reina

Architects

MONEO BROCK, BLASCO ESPARZA, EIN

Architects team

Irene Alberdi, Mathilde Noirot