Cada mesa Retable nace a partir de fragmentos de piedra natural procedentes de excedentes de producción. Estos materiales, habitualmente descartados, son seleccionados y transformados mediante un sistema de cortes estratégicos y ensamblaje en seco, dando lugar a composiciones que combinan precisión y espontaneidad. El resultado es una serie de piezas únicas —no hay dos iguales— en las que la diversidad de texturas, vetas, colores y geometrías configura una especie de retablo contemporáneo que pone en valor la expresividad de la piedra.